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Nos encanta el sol: siempre y  todas horas: en la playa, cuando vamos a esquiar… Nos  da vida y nos hace sentir bien. Todo se ve de otra forma cuando el astro rey nos acompaña. Pero también es obvio que debemos protegernos, y que en los últimos años es imprescindible usar productos cosméticos con factor de protección todo el año.

Lo que que es muy importante saber, y que vamos a aclarar en este post como Calcular el Factor de Protección Solar, que va a depender de nuestro tipo de piel, el tiempo de exposición al sol, y como modo de aplicación de estos productos para que sean realmente efectivos.

Por muy agradable que sea tomar el sol todo somos en mayor o menor medida, sensibles a la luz del sol. Algo que recomiendo que no se suele hacer, es aplicar una crema hidratante debajo del factor de protección. Puede venir muy bien una específica para piel sensible.

 

Sensitive Skin(comprar aquí) es una crema de textura fluida, que vale para todo tipo de pieles, de esta forma va a evitar que te de grasa el protector solar que apliques encima. Es antioxidante y te va a proteger de los radicales libres, que son uno de los grandes precursores de las manchas  que aparecen por la exposición al sol.

Existen diferentes tipos de piel, en función del color de la piel, el cabello y los ojos de la persona. Las pieles claras necesitan protegerse más del sol, que las pieles oscuras, de modo que cada tipo de piel requiere un factor de protección específico.

El factor de protección solar prolongara el tiempo que puedes tomar el sol placenteramente y, además, te garantizará un bronceado saludable. Los factores de protección solar se pueden dividir en cuatro niveles de protección:  baja (6-10) media o urbana (15-25), alta (30-50), y muy alta (50+)

A la hora de elegir el factor de protección debes tener en cuenta los siguientes criterios:

  • cuánto tiempo quieres estar expuesto al sol
  • cuál es tu tipo de piel
  • dónde te vas a exponer al sol
  • cuándo te vas a exponer al sol

El método para calcular el Factor de Protección Solar (FPS) se basa en una metodología in vivo mediante el empleo de voluntarios humanos. Para ello se les aplica una dosis de 2 mg de producto cosméticos por cm2, y se irradia con una fuente de radiación UV similar a la de la luz solar natural. Es FPS es un cálculo en el cual se mide el eritema que se produce con la piel protegida con el producto solar en relación con el eritema con la piel sin protección, es decir, la resistencia de la piel sin quemarse al aplicar 2mg/cm2 de producto.

La fórmula para el cálculo de protección solar sería la siguiente:

 

Habitualmente aparece el problema, que muchos usuarios se aplican menos cantidad de protector solar, alrededor de 0,5 mg/cm2 lo que supone un descenso del FPS de aproximadamente dos tercios. Con lo cual es importantisimo, junto con la reaplicación cada 1-2 horas, la cantidad de producto que nos aplicamos para que el factor sea el que nos indica el envase. Tener en cuenta que muchas veces nos dura el protector solar todo el verano, y realmente son productos que para que su aplicación fuese la correcta, nos deberían durar para todo el cuerpo 5 ó 6 aplicaciones.

Medidas protectoras

La OMS recomienda las siguientes medidas para protegerse de la exposición excesiva a las radiaciones ultravioleta.

1. Limitar el tiempo que se pasa bajo el sol de mediodía.
2. Preferir la sombra.
3. Usar prendas protectoras, como un sombrero de ala ancha para proteger los ojos, el rostro y el cuello.
4. Usar gafas de sol cerradas a los lados que den una protección de 99% a 100% contra las radiaciones ultravioleta A y B.
5. En las zonas de la piel que no estén cubiertas por la ropa, untar abundantemente y renovar con frecuencia un filtro solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 30+. La mejor protección se logra resguardándose a la sombra y vistiendo ropa protectora en vez de aplicar filtros solares. Estos no deben usarse con la idea de prolongar el tiempo que se pasa al sol, y las personas que se untan filtro solar para broncearse deben ser conscientes de la necesidad de limitar el tiempo que se exponen al sol.
6. Proteger a los bebés y los niños pequeños: siempre se debe mantener a los niños a la sombra.

De todas formas, a pesar de tomar todas estas medida, muchas veces es inevitable, exponer la piel y quemarnos. Para ello te recomendamos tener siempre cerca el Aceite de Rosa Mosqueta puro. 

1 gota mezclada tanto con tu crema corporal o facial es el perfecto after-sun. El Aceite de Rosa Mosqueta (comprar aquí), es el mejor regenerador para quemaduras, piel reseca y deshidratada, además de actuar contra las manchas y el fotoenvejecimiento.

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